Ochenta y tantos como estos estuvimos haciendo este verano para la boda de Soraya. No había dos iguales, todos y cada uno de ellos exclusivos.
Yo me quedé con el rojo, me lo hice un poco "a medida". Con unas rosas (que aunque sencilla, no fui capaz de hacer, menos mal que estaba mi madre por ahí y le quedaron estupendas) puestas sobre un poquito de tul blanco.
Son muy fáciles de hacer, y divertido... A medida que aumentábamos la producción se nos ocurrían más ideas, de manera que al final hubo algunos que tuvimos que redecorar, pues lo que al principio nos parecía precioso, luego se nos antojaba un poco mediocre.
Al final, todos quedaron preciosos. La mayoría de las invitadas, encantadas con su regalito, se lo estrenaron sobre la marcha. Todas estaban la mar de guapas.
La pena es que con los nervios no se me ocurrió hacer una foto a todos juntos para que se viera el efecto tan bonito que hacían en sus bolsitas de organza en su cestita de mimbre.
Espero que os haya gustado.
Auxi
¡POR FIN VIERNES!
4 comentarios:
Muy bonitos y originales, me encantan.
Auxi, ya te he anotado en el sal, he dejado un correo.
Besos
Qué bonitos y que buena idea para dar en una boda como regalito. Me ha encantado.
Qué chulos Auxi, un regalo muy original y sobre todo personal. Me encantan!!
Un detalle precioso y muy original para entregar en una boda! Besitos, Silvia
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