Parece mentira que una parte tan importante de la costura a máquina pase tan desapercibida. No dejan de sorprenderme las respuestas cada vez que pregunto por la última vez que alguien cambió su aguja. Y es que coser con agujas desgastadas o defectuosas puede provocar un sinfín de pequeñas tragedias, como salto de puntadas, rotura de hilo, fruncido de la tela, costuras desiguales, omisión de puntadas, cambios en la tensión del hilo....Te aseguro que algo tan simple como cambiar la aguja te resolverá las mayor parte de estos problemas.
Por todo esto, en mi empeño a darle la importancia que merece, voy a dedicar los próximos artículos a intentar explicar cosas esenciales de la aguja de la máquina de coser doméstica (las industriales llevan otro tipo de agujas).
La aguja es una de las primeras herramientas de la humanidad, se ha ido desarrollando a lo largo de los siglos y es un utensilio esencial en nuestra vida diaria con multitud de usos (coser, tejer, pescar, cocina, medicina, etc). Después de la invención de la máquina de coser, alrededor de 1800, se empezó a usar una aguja con el ojo cerca de la punta, y este simple cambio fue muy importante para seguir desarrollando el mecanismo de las máquinas de coser.
En 1942 se estandarizaron las medidas de las agujas para unificar los acerca de 40 tallajes distintos que había en la época. Así, el sistema NM (Number Metric) usado en nuestros días, indica el diámetro de la hoja de la aguja en milímetros. Una aguja 80/12 nos indica que el diámetro de la hoja es 0,80 mm y en una de 130/21 es de 1,30 mm. El primer número nos indica el sistema europeo, mientras que el segundo se refiere al americano. Como te explicaré más adelante, esto no tiene que ver con el ojo de la aguja, sino con el grosor de la misma. Por tanto, el tamaño que elijas dependerá del grosor de la tela y no tanto del grosor del hilo. Pero de esto hablaremos más despacio.
En el artículo de hoy me centraré en la anatomía de la aguja:
El talón: Es la parte superior de la aguja, tiene forma redondeada en el extremo para facilitar la inserción en la máquina. En las máquinas domésticas, la parte posterior es plana, mientras que en las industriales toda esta parte es cilíndrica. En esta parte es donde normalmente están la marca y el calibre de la aguja.
El declive o lomo es la parte de transición entre el talón y la hoja de la aguja, tiene forma cónica y es donde podemos encontrar el código de colores del fabricante.
La hoja es la parte que tiene más contacto con la tela. Su diámetro determina el tamaño de la aguja, así mientras más grosor tenga la aguja su número será mayor.
La ranura es un canal a lo largo de la aguja donde el hilo se apoya y se dirige al ojo.
El ojo es el orificio por donde pasa el hilo. Sobre el ojo de la aguja hay una hendidura que permite que el gancho de la canilla coja el hilo superior para formar una puntada.
Además de diferentes puntas, las agujas también varían el tamaño del ojo. En la aguja universal, por ejemplo, el ojo es un 40% del grosor de la hoja. Las agujas de bordado, las "Topstitch" y las agujas para coser hilos metálicos tienen un ojo más amplio. Este espacio más grande, hace que el hilo friccione menos contra la aguja. De manera que, si ves que el hilo se rompe mucho cuando coses, puedes solucionar este problema con una aguja que tenga un ojo más grande.
La punta es la parte más distal y es la zona por donde penetra en la tela. Su forma, longitud y tamaño varían según los tipos de aguja. Lo veremos en otro artículo.
Cada una de estas partes juega un papel fundamental en la costura, en la calidad de las puntadas y en el mantenimiento de tu máquina de coser. La relación calidad/precio que nos ofrece algo (que parece) tan sencillo como una aguja, no está debidamente valorado. No exagero cuando os cuento que conozco varias personas que han perdido muchísimo tiempo intentando resolver un problema con su máquina y nunca se habían planteado que lo primero que hay que probar es cambiar la aguja. ¿Te ha pasado alguna vez?.
Supongo que ahora la pregunta del millón será "¿Con qué frecuencia cambio la aguja de mi máquina de coser?". Me gustaría terminar con los artículos que estoy preparando antes de contestar, mientras tanto, me encantaría que me dejases un comentario contándome si has tenido algún problema que hayas solucionado con un simple cambio de aguja y confesando cada cuando cambias te aguja.
Muchas gracias por leer el artículo entero, ¡te espero la semana que viene!